miércoles, 5 de junio de 2013
Una y otra vez...
Qué es peor...
... llorar amargamente porque algo se ha roto entre dos personas, algo que quizás pueda enmendarse...
... o llorar amargamente, a solas, porque nunca has tenido a nadie en tu vida...
Nunca he tenido muy clara la respuesta a ese dilema. Solo he experimentado una de ellas.
Una y otra vez.
domingo, 2 de junio de 2013
"Hoy es un buen día para leer"
Siempre me ha gustado la lectura. Es un fantástico refugio para una hija única.
No soy demasiado constante, lo reconozco, pero desde que tengo memoria me ha fascinado el sencillo ritual de abrir un libro (de papel, sí, de papel; nada de mierdas virtuales, ebooks y demás pijadas modernas...), sostenerlo entre tus manos mientras te dejas arrastrar por las palabras hacia mundos más o menos fantásticos, cercanos o lejanos.
El aroma combinado del papel y la tinta, aún a día de hoy me sigue fascinando y embriagando a partes iguales y quizás por eso siempre que puedo llevo un libro conmigo allá donde voy, tenga o no ocasión de leer algo durante el trayecto. Hace que me sienta acompañada.
Y siguiendo con las confesiones, también diré que me gusta mucho el picoteo literario. Se amontonan a mi alrededor y en mi mesilla en concreto libros y libros que empiezo y no termino. He perdido ya la cuenta de todos los que me esperan para que retome su lectura, pero así a bote pronto puedo nombrar unos cuantos. Algunos por recientes, otros porque ya me miran muy mal desde su rinconcito...
A parte de una extensa colección de libros de Tolkien que aún no he abordado, mi mayor reto y eterno pendiente es esa intimidante biblia tolkeniana llamada "El Silmarillion". Lo empecé hace bastantes años, me quedé atascada y lo aparqué hasta que a finales del año pasado, gracias al estreno de la primera película de "El Hobbit", me propuse darle otro intento. Sí, efectivamente, lo volví a dejar en pause :S Algún día lo conseguiré...

Por otro lado, nunca pensé que sería yo de leer biografías, y lo cierto es que no tengo demasiadas en mi biblioteca personal, pero en los últimos tiempos me he acercado a este tipo de libros, que como no podía ser de otra manera, versan de mis mayores ídolos.
El primero y que ya se ha quedado increíblemente anticuado, fue una biografía sobre Fernando Alonso, allá por aquellos años de triunfo absoluto con la escudería Renault. Aquél lo terminé en su momento y desde entonces descansa en la correspondiente estantería :)
El resto de biografías que atesoro sí que están a medias y eso que no puedo admirar y adorar más a sus protagonistas: "Be water my friend" de John Little sobre Bruce Lee; la autobiografía "Moon Walk"
de Michael Jackson y la biografía sobre él titulada "Michael Jackson, la magia y la locura, la historia completa", por J. Randy Taramborelli (a estas hay que añadir la biografía/autobiografía - ya leída - que es el libro de Jermaine Jackson sobre su hermano "You are not alone, Michael through a brother's eyes" - muy recomendable para todo fan del cantante) y por último, mi más reciente adquisición: "Pongamos que hablo de Joaquín", biografía sobre el gran Joaquín Sabina, escrita por otro cantautor y aragonés, Joaquín Carbonell.
Cambiando totalmente de tercio, otros dos libros de género y temática en absoluto relacionadas y que también tengo pendientes...
El primero ya lleva unos cuantos años conmigo y es "Merlín", segundo tomo del Ciclo Pendragón, por Stephen R. Lawhead. Me gustó bastante más que "Canción de Hielo y Fuego", que también comencé a leer pero que no me enganchó en absoluto. Aún así, algo me hizo aparcar el libro un momento, y por desgracia así quedó hasta el día de hoy. Siempre que me acuerdo, pienso en volver a retomarlo...
Y para terminar con la lista (que ya me estoy alargando mucho), nombrar uno de esos libros que me encuentro por casualidad, cuando busco sin saber lo que busco y doy con pequeñas joyas: "Diseño inteligente: 100 cosas sobre la gente que todo diseñador debe saber", por Susan M. Weinschenk.
Se ve que el intento de diseñadora que llevo dentro, me llevó de la manita sin yo saberlo hasta dar con este libro en las estanterías de la Fnac. Cuando lo abrí y leí por encima el índice con cosas como: cómo ve la gente..., cómo lee la gente..., cómo recuerda la gente..., qué motiva a la gente..., en seguida supe que me vendría la mar de bien su lectura.
No soy demasiado constante, lo reconozco, pero desde que tengo memoria me ha fascinado el sencillo ritual de abrir un libro (de papel, sí, de papel; nada de mierdas virtuales, ebooks y demás pijadas modernas...), sostenerlo entre tus manos mientras te dejas arrastrar por las palabras hacia mundos más o menos fantásticos, cercanos o lejanos.
El aroma combinado del papel y la tinta, aún a día de hoy me sigue fascinando y embriagando a partes iguales y quizás por eso siempre que puedo llevo un libro conmigo allá donde voy, tenga o no ocasión de leer algo durante el trayecto. Hace que me sienta acompañada.
Y siguiendo con las confesiones, también diré que me gusta mucho el picoteo literario. Se amontonan a mi alrededor y en mi mesilla en concreto libros y libros que empiezo y no termino. He perdido ya la cuenta de todos los que me esperan para que retome su lectura, pero así a bote pronto puedo nombrar unos cuantos. Algunos por recientes, otros porque ya me miran muy mal desde su rinconcito...A parte de una extensa colección de libros de Tolkien que aún no he abordado, mi mayor reto y eterno pendiente es esa intimidante biblia tolkeniana llamada "El Silmarillion". Lo empecé hace bastantes años, me quedé atascada y lo aparqué hasta que a finales del año pasado, gracias al estreno de la primera película de "El Hobbit", me propuse darle otro intento. Sí, efectivamente, lo volví a dejar en pause :S Algún día lo conseguiré...

Por otro lado, nunca pensé que sería yo de leer biografías, y lo cierto es que no tengo demasiadas en mi biblioteca personal, pero en los últimos tiempos me he acercado a este tipo de libros, que como no podía ser de otra manera, versan de mis mayores ídolos.El primero y que ya se ha quedado increíblemente anticuado, fue una biografía sobre Fernando Alonso, allá por aquellos años de triunfo absoluto con la escudería Renault. Aquél lo terminé en su momento y desde entonces descansa en la correspondiente estantería :)
El resto de biografías que atesoro sí que están a medias y eso que no puedo admirar y adorar más a sus protagonistas: "Be water my friend" de John Little sobre Bruce Lee; la autobiografía "Moon Walk"
de Michael Jackson y la biografía sobre él titulada "Michael Jackson, la magia y la locura, la historia completa", por J. Randy Taramborelli (a estas hay que añadir la biografía/autobiografía - ya leída - que es el libro de Jermaine Jackson sobre su hermano "You are not alone, Michael through a brother's eyes" - muy recomendable para todo fan del cantante) y por último, mi más reciente adquisición: "Pongamos que hablo de Joaquín", biografía sobre el gran Joaquín Sabina, escrita por otro cantautor y aragonés, Joaquín Carbonell.Cambiando totalmente de tercio, otros dos libros de género y temática en absoluto relacionadas y que también tengo pendientes...
El primero ya lleva unos cuantos años conmigo y es "Merlín", segundo tomo del Ciclo Pendragón, por Stephen R. Lawhead. Me gustó bastante más que "Canción de Hielo y Fuego", que también comencé a leer pero que no me enganchó en absoluto. Aún así, algo me hizo aparcar el libro un momento, y por desgracia así quedó hasta el día de hoy. Siempre que me acuerdo, pienso en volver a retomarlo...
Y para terminar con la lista (que ya me estoy alargando mucho), nombrar uno de esos libros que me encuentro por casualidad, cuando busco sin saber lo que busco y doy con pequeñas joyas: "Diseño inteligente: 100 cosas sobre la gente que todo diseñador debe saber", por Susan M. Weinschenk.Se ve que el intento de diseñadora que llevo dentro, me llevó de la manita sin yo saberlo hasta dar con este libro en las estanterías de la Fnac. Cuando lo abrí y leí por encima el índice con cosas como: cómo ve la gente..., cómo lee la gente..., cómo recuerda la gente..., qué motiva a la gente..., en seguida supe que me vendría la mar de bien su lectura.
One is the loneliest number...
Tengo ganas de escribir. Muchas.
Y pese a ello no consigo que ninguna de las múltiples ideas que me rondan la cabeza, me anime a plasmarlas en la pantalla (lo del papel ya está muy pasado de moda en estos tiempos tan tecnológicos que corren; una pena...).
Pero sé que quiero escribir. Y dibujar. Y leer. Y diseñar (o intentarlo).
Pero últimamente me puede la apatía. El desánimo. Quizás porque ya empleo gran parte de mi esfuerzo en mi trabajillo diario de diseñadora web y la verdad es que a veces cansa. Llega el fin de semana y lo último que quieres es pegarte más horas pegada a la pantalla del ordenador. Pero bien por costumbre, vicio o porque no te quedan muchas más opciones que no sean montártelo sola por ahí, siempre acabo repitiendo los mismo patrones que durante el resto de la semana.
Confieso que esta semana ya prácticamente pasada, me han traicionado las intenciones. Me había jurado a mi misma que llegado el esperado viernes noche y sábado por la mañana, lo disfrutaría cual premio por lo bien que me había portado. En su lugar, ya el jueves me poseyó un desánimo y una frustración que me arrastraron a la desgana y la nostalgia.
No sé muy bien por qué lo estoy escribiendo aquí (pese a que estoy segura de que nadie lo va a leer). Mi costumbre, para bien o para mal, es comerme yo sola mis problemas, miedos y frustraciones, pero por una vez voy a ser indulgente y soltarlo por algún lado.
A lo mejor entonces, después de darle al enter y publicar este texto absurdo que ningunos ojos verán, pueda seguir adelante y vuelvan a acompañarme las musas para hacer algo más fructífero y satisfactorio.
Veremos...
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