Hace poco adquirí a un más que recomendable precio (3,50 €, si bien es cierto que era de segunda mano) Matrix Revolutions, la tercera parte de la saga futurista y apocalíptica de los hermanos Wachowski. En cuanto llegué a casa y empecé a bucear por el dvd, recuperé la pasión que despertaban en mí estas películas. Pero con vuestro permiso, me centraré en mi favorita de la saga, que no puede ser otra que la primera parte...
(Para ambientar el post, podéis escuchar el 2º vídeo de la barra lateral, mi favorito de la BSO -->)
Allá por 1999, recién estrenada una servidora en el mundo de los ordenadores y la red de redes apenas un año antes, buceaba incansable durante horas entre tanta información al alcance de la mano.Esta película fue todo un descubrimiento para mí. Me sorprendí a mí misma esperando ansiosa el estreno de un tipo de film que hasta entonces no me hubiese llamado demasiado la atención.
Pero desde que mi primo el informático me descubrió los trailers y las imágenes, me enganchó por completo y allí que fui con mi madre cuando se estrenó. Incluso recuerdo que me pinté las uñas con un esmalte negro de ligero toque purpurinesco, en honor a la estética del film XDDDDDNunca olvidaré esa sesión de cine. La recuerdo, entre otras muchas cosas porque de la emoción, olvidé por completo la botella de agua recién comprada que tenía a mi lado, pese a haber devorado con ansia una caja entera de palomitas. Tal era mi estado absorto frente a la pantalla.
La estética, la música, las escenas de acción tan bellamente coreografiadas y rodadas, Keanu, Trinity. TRINITY *__*
Desde ese día se convirtió en una de mis musas. Musas todas ellas enfundadas en ajustados trajes negros y dando caña a diestro y siniestro, todo sea dicho.
Cada vez que veo alguna imagen de la película, escucho su música, veo un trailer... viajo en el tiempo a esas noches de verano iluminadas por la luz de la pantalla del ordenador. Ese ordenador de sobremesa, con ese Windows 98 que tan fascinante me parecía... el ruidito de la conexión a INTERNEEEEEEEEEEE... XDDDSin duda la primera parte de la saga siempre tendrá una magia especial. Hicieron historia y marcaron para siempre a esta humilde freak. Para mí Keanu siempre será un grande (aunque lo machaquen a críticas) y Trinity siempre será uno de los mejores personajes femeninos del cine.








En fin, recapitulando... que me ha encantado la película de principio a fin, que he llorado, me he reído (vale, eso en menos medida :P) y me he quedado con la boca abierta. Ah! sí... y unos cuantos momentos de angustia vital que casi no podía parar quieta en la butaca (con lo tranquila que yo soy). Vamos, que no se la puede perder NADIE :P 




He de confesar que la película me dejó impactada. Hacía mucho tiempo que no salía del cine con tantísima energía y con unas increibles e irrefrenables ganas de ponerme a cantar y bailar. Reí muchísimo, lloré como una magdalena y moví toda la fila de asientos marcando el ritmo con los pies en el suelo de la sala. Sé que muchos pensarán que este no es para nada mi tipo de película, y es cierto que suelo ser en general bastante más tétrica y melancólica, pero esta película es innegablemente optimista y energética, y el que diga que le deja indiferente tiene horchata en las venas en lugar de sangre.

