martes, 12 de febrero de 2008

* Soliloquios internos de autobus *

Lo malo de la realidad (especialmente para los que somos indecisos) es que puede verse desde muchos y muy diversos ángulos, todos diferentes y sin que ninguno reste autenticidad ni razón a los demás.

Porque..... ¿cuál es la auténtica muestra de fortaleza de espíritu? ¿el poder tragarse los sentimientos y aguantar el dolor sin decir una palabra a nadie? ... ¿o el reconocerlos en voz alta, con la frente bien alta y a la cara de la persona implicada?

Yo siempre he pensado que la mejor respuesta era la primera, pero irónicamente he acabado sucumbiendo a la segunda (aunque lo de la frente alta.... no lo tengo tan claro XD) ... y cada vez que el asunto vuelve a mi mente, nunca consigo decidir si sentirme una estúpida débil y llorona o una mujer fuerte que va de frente resistiendo los golpes, uno tras otro.

De todas formas, al final, poco importa... y me asalta otra duda... ¿sirve de algo reconocer un sentimiento que por fuerte que sea no cambia nada? ¿o es todo una gran pérdida de tiempo y energía?

1 comentario:

Ravenheart dijo...

¡Esta me la sé!

Depende de la situación.

Sin duda, hace falta valor para plantar cara, pero no es menos cierto que a veces vale más callarse, y no queda otra que pensar en condicionales y en subjuntivos, y también puede ser muy duro...

Para mostrar debilidad ante una persona en la que no tenemos una confianza plena, hace falta ser fuerte.

En cuanto a la última pregunta, no sé qué decirte. Servir sirve, y es el primer paso para superarlo, supongo. Pero no por ello creo que deje de ser una gran pérdida de tiempo y energía. Aunque ando últimamente de un nihilista subido que mejor no me tomes muy en serio, no vaya a ser contagioso.

Ánimo.